Biografía y contexto
Bernardo nació en 1090 en el castillo de Fontaine-lès-Dijon, Borgoña (Francia), en una familia noble. En 1113 ingresó en la recién fundada abadía cisterciense de Cîteaux, arrastrando consigo a unos treinta compañeros —entre ellos varios hermanos y familiares—, convencidos por su carácter persuasivo. Esa capacidad de arrastre le valió el sobrenombre de "cazador de almas y vocaciones".
Según la tradición, cuando era niño un pequeño enjambre de abejas blancas se posó suavemente sobre sus labios sin causarle ningún daño. Los frailes de la época lo interpretaron como un presagio: de esa boca saldrían palabras dulces como la miel. De ahí nace su título más conocido, "Doctor Melifluo", y la colmena como uno de sus atributos en el arte. Es un motivo hagiográfico clásico —se cuenta una anécdota casi idéntica de San Ambrosio siglos antes—, así que conviene tomarlo como tradición piadosa, no como hecho verificable.
De esta leyenda infantil nace su título de "Doctor Melifluo" y la colmena como atributo en el arte.
Fundador de Claraval con 25 años
En 1115, con solo 25 años y tres de vida religiosa, fue enviado a fundar un nuevo monasterio en Champaña junto a otros doce monjes. Escogió un valle apartado y lo llamó Clairvaux —"valle claro"—. Fue su primer y único abad hasta la muerte. Desde allí impulsó la fundación de más de sesenta monasterios por toda Europa, y se calcula que unos novecientos monjes profesaron bajo su guía directa o indirecta.
Fue también una figura política de primer orden: defendió al papa legítimo Inocencio II durante el cisma contra Anacleto II, y logró la condena del filósofo Pedro Abelardo por racionalista en el Concilio de Sens (1140). Predicó personalmente la Segunda Cruzada (1146), que terminó en fracaso militar — una sombra real sobre una figura que no fue perfecta ni en su propio tiempo.
Su misticismo: el amor como camino
Para Bernardo, la unión con Dios no se alcanza principalmente por la razón, sino por el amor vivido y experimentado. Él mismo lo resumía diciendo que leía "en el libro de la experiencia". Su obra más célebre, los Sermones sobre el Cantar de los Cantares (86 sermones, inacabados a su muerte), usa la imagen bíblica del amor entre esposo y esposa como metáfora de la unión mística entre el alma y Dios — lo que se conoce como misticismo esponsalicio.
La medida de su influencia posterior se ve en un detalle notable: Dante Alighieri, en la Divina Comedia, sustituye a Beatriz por San Bernardo como guía final en el Paraíso (Canto XXXI) — es él quien conduce al poeta hasta la visión última de Dios.
En la Divina Comedia, es San Bernardo —no Beatriz— quien guía a Dante en el tramo final del Paraíso.
Reliquias y devoción popular
Sus restos se colocaron en un mausoleo en la abadía de Claraval en 1178. Durante la Revolución Francesa, el último abad del monasterio, previendo el saqueo, escondió las reliquias en cajas de madera sencillas mientras dejaba los relicarios de plata vacíos para los revolucionarios. En 1813 fueron entregadas al obispo de Troyes, y hoy se veneran en la Catedral de Troyes (Francia), junto con la Biblia manuscrita que Bernardo estudiaba — se conserva especialmente desgastada en las páginas del Cantar de los Cantares, su libro favorito.
Su nombre y su orden llegaron también a Castilla: el monasterio cisterciense de Santa María de Huerta, en la provincia de Soria, celebra sus fiestas patronales en su honor cada 20 de agosto. Y en Valladolid existe todo un pueblo llamado San Bernardo, donde la fiesta patronal se vive con procesión, jotas bailadas ante la imagen del santo, y la tradición de dejarla en el suelo al final para que niños y mayores puedan acercarse a tocar y besar su hábito.
Curiosidad
En 1121, durante una misa en la iglesia de Foigny, una plaga de moscas molestaba tanto a los fieles que Bernardo, ya harto, las excomulgó desde el púlpito. Al día siguiente aparecieron todas muertas. El episodio se hizo tan famoso que dio lugar a un dicho popular francés, "la maldición de las moscas de Foigny", que se mantuvo vivo durante generaciones. Como el resto de sus milagros tradicionales, se recoge aquí como leyenda piadosa, no como hecho contrastado.
«Yo os excomulgo»: la leyenda que dio lugar a un dicho popular francés todavía recordado siglos después.
Patronazgo
Patrono de Gibraltar y Algeciras, y de los apicultores — por su asociación con la miel y las abejas de su leyenda de infancia.
Oración
San Bernardo, Doctor Melifluo, que enseñaste que el amor es el camino más seguro hacia Dios, ayúdanos a buscarlo no solo con la razón, sino también con el corazón. Amén.
DIES SANCTI