La época
Siglo III, en pleno auge de las persecuciones del emperador Diocleciano contra los cristianos — el periodo más duro y sistemático de toda la historia de la Iglesia primitiva.
La historia
Cosme y Damián nacen hermanos gemelos, en algún punto de la península arábiga —hay discrepancia entre las fuentes sobre el lugar exacto—, y se forman en medicina en Siria. Se instalan en Ciro (Cirro), cerca de Alepo, y ejercen su profesión con una condición que los distingue de cualquier otro médico de su tiempo: nunca cobran. Atienden a cualquiera que llegue a ellos —ricos, pobres, incluso animales— de forma completamente gratuita, ganándose el apodo de "anárgiros", del griego, "sin plata".
Cosme y Damián atendiendo a un enfermo, sin cobrar nada a cambio.
No se limitan a curar el cuerpo. Cada consulta es también una oportunidad para hablar de su fe, y las conversiones entre sus propios pacientes se multiplican rápido — tanto que llaman la atención de las autoridades locales. Cuando estalla la persecución de Diocleciano, el prefecto Lisias los denuncia y ordena ejecutarlos.
Y aquí es donde su historia se vuelve casi inverosímil: según la tradición, intentan matarlos de todas las formas posibles, sin éxito. Los apedrean — y las piedras se desvían antes de tocarlos. Los intentan ahogar — y sobreviven. Los queman — y el fuego no los alcanza. Los crucifican — y tampoco mueren. Solo cuando ordenan decapitarlos, junto a sus otros tres hermanos (Antimo, Leoncio y Euprepio), consiguen finalmente acabar con ellos, hacia el año 303, en Alepo.
El intento de lapidación: las piedras se desvían antes de alcanzarlos.
Curiosidades
Cuenta la Leyenda Dorada (siglo XIII) que, al ir a enterrarlos, el camello que transportaba sus cuerpos se negó en seco a seguir caminando — hasta que los presentes prometieron no separar a los dos hermanos en la sepultura. Entonces, dice la leyenda, el animal habló con voz humana para insistir en que se cumpliera esa promesa.
El cortejo fúnebre y el camello que, según la leyenda, se negó a separarlos.
Sus nombres aparecen citados en el Canon Romano de la misa (el "Comunicantes") — un honor que comparten con muy pocos santos de toda la historia de la Iglesia.
Reliquias y arqueología
Sus reliquias fueron trasladadas a Roma, donde el papa Félix IV dedicó en el año 527 una basílica en su honor — reconvirtiendo para uso cristiano el antiguo Templo de Rómulo, en pleno Foro Romano, que todavía puede visitarse hoy. Según cierta tradición, la espada con la que fueron decapitados se conserva en la catedral de Essen (Alemania), con una inscripción que dice: "la espada con la que nuestros patronos fueron decapitados".
Cómo reconocerlos en el arte
Siempre representados juntos, como hermanos gemelos. Visten túnicas médicas y portan instrumental de su profesión — frascos de ungüento, cajas de instrumental quirúrgico estilizado — además de la palma del martirio.
Folclore y actualidad
En Abarán (Murcia, España) son patronos titulares, con fiestas patronales a finales de septiembre coincidiendo con su día. En Paraguay, el pueblo de San Cosme y Damián —fundado por misioneros jesuitas en 1632— lleva su nombre, y conserva hoy las ruinas de una de las antiguas misiones jesuíticas guaraníes, todavía visitables. En Corrientes (Argentina), la localidad de San Cosme también celebra sus fiestas patronales cada 26 de septiembre.
Patronazgo
Patronos de médicos, cirujanos, farmacéuticos y dentistas.
Oración
San Cosme y San Damián, vosotros que curasteis sin pedir nada a cambio, enseñadnos a servir a los demás sin calcular lo que nos cuesta. Intercended por todos los que hoy cuidan de los enfermos, y por quienes necesitan una cura que no pueden pagar. Amén.
DIES SANCTI