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Santa Faustina Kowalska, joven monja polaca con hábito oscuro y toca blanca, con las manos juntas en oración

5 de octubre

Santa Faustina Kowalska

En el arte: joven monja con hábito oscuro y toca blanca, junto a rayos de luz blancos y rojos

En el arteJoven monja con hábito oscuro y toca blanca, junto a rayos de luz blancos y rojos

La época

Polonia, primeras décadas del siglo XX — un país que acababa de recuperar su independencia en 1918 tras 123 años repartido entre Rusia, Prusia y Austria, y que viviría, apenas un año después de la muerte de Faustina, la invasión nazi que desencadenaría la Segunda Guerra Mundial. Nace en 1905 en una familia campesina pobre y muy numerosa, en la aldea de Głogowiec.

La historia

Helena Kowalska (su nombre de pila) siente ya a los siete años una inclinación hacia la vida religiosa, pero sus padres se niegan a dejarla entrar en un convento. A los 18 años, en un baile popular en el Parque de Venecia de Łódź al que había ido con su hermana Josefina, en un momento en que todos se divertían a su alrededor, tiene una visión de Jesús crucificado, cubierto de llagas, que le dice: "Helena, hija mía, ¿hasta cuándo me harás sufrir; hasta cuándo me negarás?".

La joven Helena, con ropa sencilla de familia campesina, en un baile popular al aire libre en un parque de Łódź, ve aparecer junto a ella una visión translúcida de Cristo crucificado cubierto de llagas

La visión que interrumpió un baile popular en el Parque de Venecia.

Tras ser rechazada por varios conventos por su pobreza, ingresa finalmente en 1925 en la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia, en Varsovia, tomando el nombre de Sor Faustina.

El 22 de febrero de 1931, en su celda, tiene la revelación central de su vida: se le aparece Jesús vestido con una túnica blanca, una mano en gesto de bendición y la otra sobre el pecho, de donde salen dos rayos — uno blanco, uno rojo. Jesús le pide que mande pintar esa imagen exacta, con la inscripción "Jesús, en Ti confío", y que se instaure una fiesta de la Misericordia el domingo siguiente a la Pascua.

Sor Faustina arrodillada en su celda ante una aparición de Jesús vestido de blanco, del que emanan dos rayos de luz, uno blanco y otro rojo

La visión de la túnica blanca, 22 de febrero de 1931.

Su confesor, el padre Miguel Sopoćko, la anima a escribir todo en un diario — un manuscrito de casi 600 páginas, escrito por una mujer con apenas estudios, que recoge minuciosamente sus visiones y conversaciones con Cristo hasta su muerte en 1938, a los 33 años, de tuberculosis. Esa misma mañana le había susurrado a una compañera: "el Señor me llevará hoy" — y murió esa misma noche.

Durante su noviciado tuvo también una visión guiada de los tres destinos del alma: el purgatorio, un lugar de niebla y fuego donde las almas sufren pero pueden ser ayudadas por las oraciones de los vivos; el infierno, con "cavernas y fosas de tortura" tan terribles que ella misma escribió que habría muerto de la impresión si Dios no la hubiera sostenido; y, en noviembre de 1936, una visión del cielo, con una felicidad que describió como incomparable. Explicó por qué se atrevía a contarlo: "para que ninguna alma encuentre una excusa diciendo que no existe el infierno".

Milagros

Dos curaciones médicas documentadas permitieron su beatificación y canonización. La primera fue la de Maureen Digan, una mujer de Massachusetts que sufría desde la adolescencia de linfedema, una enfermedad terminal sin respuesta a tratamiento médico — llegó a pasar por 50 operaciones y a punto estuvo de que le amputaran una pierna. Tras rezar pidiendo la intercesión de Faustina, quedó curada por completo; ese milagro permitió su beatificación en 1993.

La segunda tiene una fecha que parece escrita a propósito: el padre Ronald Pytel padecía una grave afección cardíaca congénita. Feligreses de su parroquia rezaron por él pidiendo la intercesión de Faustina precisamente el 5 de octubre de 1995 — el aniversario exacto de la muerte de la propia Faustina. Su corazón se curó de forma inexplicable para la medicina, según confirmaron los médicos invitados por la Congregación para la Causa de los Santos. Este segundo milagro permitió su canonización en el año 2000.

Curiosidades

Faustina visitaba dos veces por semana, en 1934, el estudio del pintor Eugeniusz Kazimirowski, en Vilna, para dirigir personalmente cómo debía quedar la imagen de Jesús que había visto. Le hizo cambiar el rostro al menos diez veces. Cuando por fin se dio por terminado, ella misma escribió llorando en su diario: "Jesús, ¿quién te pintará tan hermoso como eres?". Según su relato, Jesús le respondió que la grandeza de la imagen no está en la belleza del color ni del pincel, sino en Su gracia.

El pintor Eugeniusz Kazimirowski trabaja en el retrato de Jesús Misericordioso mientras Sor Faustina, con lágrimas en los ojos, observa el lienzo casi terminado

Faustina, insatisfecha, ante el lienzo casi terminado.

La devoción no tuvo un camino fácil: en 1959, el Santo Oficio del Vaticano prohibió expresamente la imagen y la devoción, basándose en gran parte en traducciones deficientes al italiano y al francés del diario original en polaco. Fue el propio arzobispo de Cracovia, Karol Wojtyła, quien estudió los documentos originales, descubrió el error de traducción, y logró que el Vaticano levantara la prohibición en 1978 — pocos meses antes de ser elegido papa como Juan Pablo II. Este la canonizó el 30 de abril del año 2000, convirtiéndola en la primera santa del nuevo milenio, e instauró ese mismo día el "Domingo de la Divina Misericordia" para toda la Iglesia universal.

En repetidas ocasiones anotó en su diario advertencias sobre una guerra que se avecinaba, mucho más larga y dolorosa de lo que nadie esperaba, con especial sufrimiento para su Polonia natal. En mayo de 1938, meses antes de morir, escribió haber escuchado: "Yo llevo un amor especial por Polonia, y si ella es obediente a mi voluntad, yo la exaltaré en poder y santidad" — una frase que muchos fieles conectan después con el hecho de que, décadas más tarde, sería precisamente un papa polaco quien difundiría su mensaje por el mundo entero.

Reliquias y arqueología

Sus restos descansan en el Santuario de la Divina Misericordia, en Cracovia-Łagiewniki (Polonia), que recibe hoy a millones de peregrinos de todo el mundo.

Cómo reconocerla en el arte

Joven monja con el hábito oscuro y la toca blanca de su congregación, a menudo representada junto a la imagen de Jesús Misericordioso, con los característicos rayos blanco y rojo saliendo de su pecho.

Folclore y actualidad

El rezo de la "Coronilla de la Divina Misericordia" a las tres de la tarde —la "hora de la misericordia"— sigue practicándose activamente hoy en todo el mundo, y el Domingo de la Divina Misericordia se celebra cada año en la Iglesia universal desde el año 2000.

Patronazgo

Apóstol de la Divina Misericordia, título que le dio San Juan Pablo II.

Oración

Santa Faustina, tú que aprendiste a confiar en la misericordia incluso en los tiempos más oscuros, ayúdanos a no cargar solos con lo que no podemos sostener, y a repetir contigo, en cada momento de duda: Jesús, en Ti confío. Amén.

Fuentes consultadas: ACI Prensa, COPE, Diario de Santa Faustina Kowalska, Diocese of Tucson News, ChurchPOP, Santuario de la Divina Misericordia de Cracovia-Łagiewniki.

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