Biografía y contexto
Juana Francisca Frémyot nació el 28 de enero de 1572 en Dijon (Francia), hija de un presidente del Parlamento de Borgoña. A los 20 años se casó con el barón Cristóbal de Rabutin-Chantal, con quien tuvo seis hijos. Tras siete años de un matrimonio feliz, su marido murió en un accidente de caza, dejándola viuda a los 28 años con varios hijos pequeños a su cargo.
Tras enviudar, pasó casi siete años bajo la tutela de su suegro en el castillo de Monthelon, soportando malos tratos y humillaciones por miedo a que desheredara a sus hijos si se marchaba.
La Visitación de Santa María
En 1604 conoció a Francisco de Sales, obispo de Ginebra, que se convirtió en su director espiritual. Juntos fundaron en Annecy, el 6 de junio de 1610, la Orden de la Visitación de Santa María — una comunidad pensada para mujeres que, por edad, salud o circunstancias, no podían asumir los rigores extremos de otras órdenes religiosas de la época: contemplativa, pero también dedicada a visitar y cuidar enfermos.
Detrás de esa suavidad había una idea propia de Francisco de Sales, casi revolucionaria para su tiempo: que la santidad no era cosa exclusiva de monjes y conventos, sino algo que cualquier persona podía vivir dentro de lo cotidiano — criando hijos, llevando una casa, sirviendo a los demás en lo pequeño. Juana Francisca lo había vivido ya en su propia vida antes de profesar: fue primero madre y viuda, y solo después religiosa. Esa convicción — que lo sencillo también santifica — es quizá el legado más entrañable de la Visitación.
Francisco de Sales presenta la regla de la nueva orden a Juana Francisca — el momento fundacional de la Visitación.
Juana dirigió la orden con una actividad incansable, viajando de monasterio en monasterio para acompañar las nuevas fundaciones. A su muerte, la Visitación contaba ya con 86 monasterios repartidos por Europa, frente a los 13 que existían cuando murió Francisco de Sales.
Últimos años y muerte
Enfermó de pulmonía durante un viaje de regreso desde París y falleció el 13 de diciembre de 1641 en el monasterio de Moulins, cerca ya de cumplir 70 años. Fue beatificada en 1751 por el papa Benedicto XIV y canonizada en 1767 por Clemente XIII.
Lugares de veneración
Sus reliquias descansan junto a las de San Francisco de Sales en la Basílica de la Visitación de Annecy (Francia), cuna de la orden que fundaron juntos — dos arcas de bronce que pueden visitarse hoy en el interior del templo.
Curiosidad
Su fiesta se ha trasladado de fecha hasta cuatro veces en la historia del calendario litúrgico: del 21 de agosto pasó al 12 de diciembre, luego al 18 de agosto, y finalmente se fijó, ya en este siglo, en el 12 de agosto.
Patronazgo
Las viudas y las personas olvidadas.
DIES SANCTI