Biografía y contexto
Nació Giuseppe Melchiorre Sarto el 2 de junio de 1835 en Riese, cerca de Venecia (Italia), segundo de diez hermanos en una familia humilde — su padre era cartero, su madre costurera. Hizo la primera comunión a los 11 años, algo que marcaría su pontificado décadas después. Fue sacerdote parroquial, luego obispo de Mantua, después patriarca de Venecia, y en 1903 fue elegido Papa tras la muerte de León XIII, tomando el nombre de Pío X.
La reforma que más se recuerda
En su época, los niños no podían comulgar hasta los doce años o más. Pío X cambió esa norma: rebajó la edad de la primera comunión a los siete años, convencido de que bastaba con que los niños distinguieran "este pan divino del otro pan". También impulsó un catecismo de lenguaje sencillo y directo, pensado para explicar la fe a cualquiera, no solo a los instruidos.
Rebajar la edad de la primera comunión a los siete años fue su reforma más recordada.
Su lado más combativo
No fue solo el "Papa bondadoso" de las estampas devocionales. Combatió con firmeza el modernismo teológico, corriente que consideraba peligrosa para la fe, con la encíclica Pascendi Dominici Gregis (1907), donde llegó a calificarlo como "el punto de cita de todas las herejías". También impulsó la primera codificación sistemática del derecho canónico, publicada después de su muerte, en 1917.
Reliquias y devoción popular
Murió el 20 de agosto de 1914, apenas semanas después de que estallara la Primera Guerra Mundial, un conflicto que le angustió profundamente. Sus restos se conservan en una urna en la Capilla de la Presentación de la Virgen, en la Basílica de San Pedro (Vaticano), donde sigue siendo lugar de oración frecuente.
Tras su muerte, su pueblo natal, Riese, cambió oficialmente de nombre a Riese Pio X en su honor — así se llama todavía hoy el municipio italiano. En España, el barrio de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria, le dedica una semana entera de fiestas patronales cada agosto, con música, verbenas y una procesión que recorre las calles del barrio con su imagen.
Curiosidad
En vida ya se le consideraba un "Papa santo", y la gente contaba curaciones al tocar su hábito. Él respondía, con humor y humildad: "Me llamo Sarto, no Santo" — un juego de palabras con su propio apellido.
«Me llamo Sarto, no Santo»: así respondía cuando le atribuían curaciones milagrosas.
Patronazgo
Conocido como el "Papa de la Eucaristía", es patrono de las asociaciones catequéticas y de quienes trabajan en la formación cristiana de los niños.
Oración
San Pío X, que enseñaste que la humildad y la santidad no están reñidas con la grandeza del cargo, ayúdanos a servir a los demás sin buscar nunca ser vistos como algo que no somos. Amén.
DIES SANCTI